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Tuvo lugar los días 15, 16, 17 y 18 de febrero de 2019. Llegué desde Santa Cruz de la Sierra.

Cuatro días pletóricos de emociones intensas, lágrimas abundantes y bendiciones copiosas. Encuentro inédito, dichoso que te deja huella y te marca para siempre.

Pedro, hace años, nos había visitado en Santa Cruz de la Sierra en el Plan 3000. Quiso conocer el proyecto misionero Hombres Nuevos. Nos alentó y confirmó en el camino de los pobres.

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Pedro Casaldáliga en visita a Hombres Nuevos en Santa Cruz de la Sierra, en 1997

Personalmente suspiraba por pisar esa tierra casi mítica de Sao Félix Do Araguaia. Tierra fecundada por la palabra, la poesía, la vida y el testimonio cuasi martirial de un profeta; tierra cuajada de presencias apostólicas, rebosante de humanismo solidario, con los indígenas y desposeídos de sus tierras y de su cultura.

Encontrarme con Pedro Casaldáliga y fundirme con él en un abrazo largo y apretado, ahora que está postrado por la enfermedad, fue muy doloroso y entrañable. No hubo palabras. No habla. Solo gestos, abrazos, besos, las manos apretadas, transmisión de sentimientos profundos. Acontecimiento de dos almas gemelas, la suya de profeta mayor y la mía de aprendiz a profeta menor. Pero nos une entrañablemente la utopía y el sueño de Dios: el REINO.

Mi ser profundo se conmovió. Me transmitió el calor humano, evangélico, trascendente del Dios de Jesús, pura ternura, compasión y misericordia.

Vibramos entre el entrañamiento y la fragilidad, entre el abrazo apretado y la impotencia, estando en presencia de un testigo, marcado por la parresía de los Hechos de los Apóstoles.

Visitar a Pedro Casaldáliga y encontrarme con los Agustinos que le acompañan y cuidan: Felix Valenzuela, viejo amigo, José Saraiva e Ivo Cardozo, era reconocer el gesto agustiniano que están haciendo con él. Ojalá den continuidad al carisma profético de Pedro Casaldáliga, perpetuando su memoria testimonial, su mística, su archivo y sus obras sociales. Será en el futuro el museo y el santuario de Pedro Casaldáliga en Sao Félix do Araguaia.

Y llegó, al fin, el día del encuentro, el 16 de febrero de 2019, día en que Pedro cumplía 91 años.

Quería estar presente en la acción de gracias de Pedro y su comunidad.

En medio de aquellos paisajes deslumbrantes, despertar a orillas del río Araguaia, majestuoso, con su fauna salvaje y florestas imponentes, que anuncian la proximidad del Amazonas, era como despertar deslumbrado por la fuerza del sol, reverberando en las aguas turbias del Araguaia.

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Félix Valenzuela con Nicolás a orillas del Río Araguaia

Despertar soñando con el encuentro con Pedro, toda una vida encarnada en esa lucha por la liberación de todas las esclavitudes que oprimen, en busca de un mundo habitable para todos, porque el actual no lo es.

Ivo Cardozo, me lleva al encuentro para celebrar los 91 años de Pedro. Allí llegan y se arraciman, en aquella acogedora capilla, diseñada por el P. Maximino Barredo, personas de la comunidad que han hecho el camino con Pedro, le admiran, le quieren y le siguen. Vivienda y capilla son ya ahora santuario y en un futuro, museo, memoria agradecida del paso liberador de un testigo del Reino en el siglo XX y XXI.

Allí se respiran aires, presencia de comunidad real, de comunión, de envío, de compromiso, de hermanos itinerantes, alegres en la esperanza, por el camino de los pobres. Se vive la koinonía y la diakonía. Comienza la acción de gracias multiplicada por la animación alegre de Fray José Saraiva osa. Todo es gracia, memoria, reconocimiento, afecto colegial, empatía con Pedro, regalo de Dios a la prelacía de Sao Félix do Araguaia, al Brasil, al mundo y a la Iglesia.

En tiempos de invernada eclesial, Pedro Casaldáliga fue como un levante auroral, que será aurora espléndida más tarde en el 2013 con el obispo de Roma, Francisco.

Ahora Pedro, doblegado por el parkinson, guarda silencio, sufre calladamente. Son las huellas martiriales de la persecución de los dictadores, terratenientes, fazenderos o las multinacionales que no toleran discursos humanistas, ni saben del compartir solidario.

La prelatura, alentada por Pedro, con su fuerza profética y combativa, se opusieron al avasallamiento de las tierras de los indígenas del pueblo Apyawa, de los Karaja y de los Xavante. Y promovieron también la educación y la salud. No faltaron tampoco ciertas jerarquías eclesiásticas que también molestaron.

Pero Pedro por dentro, estaba emocionado, le podían los sentimientos, que nos contagiaba a todos. Sentimos la ternura de Dios en la emoción contenida de Pedro, que ya no puede más a causa del parkinson.

Mi encuentro le conmovió. Cuando le pregunté si me conocía, movió la cabeza asintiendo. Solo una vez me dijo: “Gracias por venir”.

Los grandes ratos que pasé a su lado, me apretaba la mano y me hablaba tan bajito que no le entendía. Las emociones eran nuestro lenguaje.

Allí estaba la comunidad alentada por Pedro, unida en comunión, rezando, con ganas de que nadie pase necesidad, arropando al pastor que les enseñó a vivir en fraternidad. “Un solo corazón y una sola alma hacia Dios”.

Fui testigo, durante los cuatro días de mi estadía, cómo le visitaban, acompañaban, acariciaban, besaban y hasta le cantaban. Se me quedó en el alma las presencias repetidas de Vania Anguiar, Directora de ANSA y el trio María José Souza, Dagmar Aparecida Galti, Leuten, cantándole a Pedro: “Soy un imposible”, de Chico Buarque de Holanda, poeta brasileño.

Seguidamente proclamamos la Palabra de Dios, el Evangelio del día 16 de febrero.

Tuve el honor de hacer la homilía y trazar el perfil profético de nuestro entrañable Pedro.

Que bien se compagina este Evangelio de Lucas 6, 20 – 26 proclamado el día 16 de febrero, día en que Pedro cumplió 91 años, qué bien le encaja el comentario de otro profeta José María Castillo.

Este relato leído en San Felix de Araguaia resulta de lo más elocuente y entrañable, aquí en presencia de nuestro Profeta Pedro Casaldáliga. Es de lo más expresivo del Nuevo Testamento para darnos una idea cómo era Jesús y actuaba y, sobre todo, cómo se revela Dios en Jesús.

Aquí quedan claras tres cosas.

  1. El atractivo seductor que ejercía Jesús en todos los empobrecidos y muertos de hambre.
  2. La preocupación y pasión que sentía Jesús por aquella gente
  3. La insistencia del Evangelio en este episodio, como paradigma de lo que el Evangelio quiere clavar en nuestro corazón, puesto que es un hecho que repite dos veces (Mc. 6, 30-44 y 8, 1 - 10).
  • El atractivo que ejercía Jesús sobre los hambrientos, indigentes queda bien reflejado en este relato. Se olvidan de comer, de ir a su casa, a su pueblo, a su trabajo. Hasta ese extremo les seducía Jesús con sus enseñanzas.

El Dios que nos da a conocer Jesús es también un Dios atractivo. No es un Dios exigente, poderoso, fuerte, amenazante, castigador. Es más bien bondad, ternura, compasión, amor, ayuda…

  • La preocupación de Jesús no era si se habían convertido, si habían dejado de pecar, si eran personas religiosas que rezaban. Por lo que dice el relato, a Jesús lo que le preocupaba, era que tenían hambre, les faltaba las fuerzas para volver a su casa.

El texto utiliza el verbo griego “shlagchmizomal”, que significa “conmoción de las entrañas”. Es el mismo verbo que se utiliza en las parábolas de “La Misericordia”: El buen samaritano (Lc. 10, 30 ss.), El Padre del Hijo Pródigo (Lc. 15, 11 ss.). Jesús revela a Dios como compasivo, bondad y cercanía a lo más humano. El mejor compañero del camino.

Aquí tenemos el fiel retrato y perfil perfecto de nuestro entrañable Pedro, Profeta y mártir de deseo, que yo expreso aquí en su 91 Aniversario de vida entregada.

PEDRO CASALDÁLIGA, POBRE, LIBRE, REVOLUCIONARIO, PROFETA Y TESTIGO DE DIOS.

Pedro Casaldáliga, con sus 91 años, pobre, por eso siempre fue libre, revolucionario y profeta. Pero nos van quedando pocos profetas de aquella iglesia del Concilio Vaticano II encarnada en Medellín (1968) con raíces y compromiso de liberación. Ciertamente hoy el mejor y más expresivo exponente es el obispo de Roma, Francisco.

Pedro Casaldáliga, obispo de Sao Felix do Araguaia, pastor, teólogo y profeta aparece en primera línea, en vanguardia. Este pastor atípico siempre fue actualidad: Evangelio encarnado profeta entre lo sobrante y excluyente, en ejercicio perenne de solidaridad, parresia y profecía.

Está presente “por su meritoria labor entre los más desvalidos, en especial los indígenas y campesinos sin tierras, con los que ha colaborado en la transformación socioeconómica del Mato Grosso brasileño”.

Él mismo nos confiesa: “A mí siempre me ha quebrado el corazón el ver la pobreza de cerca. Me he llevado bien con la gente excluida, quizás porque siempre he tenido una cierta afinidad con el margen, con los marginales. Quizás por una vena poética. Quizás sea una cuestión de sensibilidad, porque soy incapaz de presenciar un sufrimiento sin reaccionar. Me siento mal en un ambiente burgués. Siempre me pregunté, si puedo vivir con tres camisas, por qué voy a necesitar tener diez en el armario. Los pobres de mi Prelatura, viven con dos, de quita y pon. Mi lema fue: Ser libre para ser pobre y ser pobre para ser libre. Lo expresé muy claramente en aquellos versos míos:

Pobreza evangélica

No tener nada.

No llevar nada.

No poder nada.

No pedir nada,

Y, de pasada,

No matar nada; No callar nada.

Solamente el Evangelio, como una faca afilada,

El llanto, la risa y la mirada,

Y la mano extendida y apretada,

Y la vida, a caballo, dada…:

Y este sol y estos ríos y esta tierra comprada,

Para testigos de la revolución ya estallada.

¡Y mais nada!”

Este era su ideario:

  • “Si me bautizas otra vez un día… di a Dios y al mundo que me has puesto el nombre de Pedro Libertad”.
  • “La actitud ante los pobres define la actitud ante Dios. Encontrarse con el pobre, es encontrarse con Dios. Quien no toma enserio al pobre, no puede encontrarse con Dios”.
  • La ciencia, la técnica, el progreso solamente son dignos de nuestros pensamientos y de nuestras manos, si nos humanizan más. Y esto nos compromete a transformar al mundo juntos.

“Dios es para Pedro, escribe el teólogo Pedro Trillo, la razón mayor o mejor su pasión. Dios es para él una realidad ineludible, una presencia cierta, aunque libre y soberana. Una presencia nunca desvelada, remitida cada vez más al futuro total de la esperanza mayor, pero siempre operante y repentinamente aparecida e invocada”.

Pedro Casaldáliga con sus intuiciones proféticas y compromiso con los indígenas y campesinos se adelantó al Sínodo de la Panamazonía. Adelantó respuestas a las preguntas y cuestionamientos que se van a plantear en el sínodo de los obispos sobre la Amazonía en octubre de 2019.

Era el momento de reconocer y declararle Profeta de la Amazonía. San Pedro de la Amazonía.

Admiro a Pedro Casaldáliga, amigo Obispo y Maestro. Me seduce su testimonio caliente de Evangelio, hecho praxis liberadora y trascendente en este contexto globalizado, en donde solo cuenta el dinero.

Descubrí hace tiempo que bebe en el venero del Amor Trinitario – Misterio de Amor, Comunión y Misión - , que riega las inmensas llanuras de la humanidad, sin fronteras ni reduccionismo, sedientas de esa agua pura que nace de las llagas del Crucificado, Entronizado y Resucitado.

Las claves, las actitudes ontológicas, la conducta existencial profética, su identidad más profunda en el ser y el modo de estar en la vida, le hace moverse en otro paradigma que clava su raíz en el Evangelio y transforma toda su vida y quehacer en el horizonte del Reino.

La historia se escribe desde el reverso, desde el Evangelio de los pobres, y Jesús en el centro de la Mesa.

Pedro Casaldáliga llega a Sao Félix Do Araguaia y entra en un fuerte proceso de conversión evangélica y política, a la causa indígena, a la opción por los pobres, en la línea del Concilio Vaticano II (1965) y de Medellín (1968).

Pedro constantemente hace memoria de esos miles de mártires, que dan el mejor testimonio cristiano en América Latina. Le marca el martirio del P. Juan Bosco SJ, en Ribeiron Bonito, hoy Ribeirao Cascalheira, cuando iba con Pedro a interceder por dos mujeres, Margarita y Santana, maltratadas por el ejército. Un soldado sin más, le da dos tiros al P. Bosco. “Sin derramamiento de sangre, no hay liberación”.

Con ocasión del primer aniversario del martirio del P. Juan Bosco, la prelatura de Sao Félix do Araguaia, celebró una asamblea en Rebeirao Bonito y deciden construir el santuario de los mártires de la Caminhada Latinoamericana.

Para Pedro solo cuentan las grandes causas: Derechos Humanos, tierra, minorías, libertad, vida. Porque son las grandes causas del Reino.

Pedro con los agustinos, la comunidad, los indígenas de Araguaia y Xingu, instituciones y personas de Brasil y del extranjero, como mi amigo Eduardo Lallana, con la “Tierra sin Males”, de Soria, han traducido las grandes causas del Reino en pequeños relatos liberadores.

ANSA, Asociación de Educación y Asistencia Social de Nuestra Señora de la Asunción, fundada en 1974 por Irene Franceschini, se configura como la voz de los excluidos en la resistencia y lucha contra el latifundio y marginación social. Con su opción radical, coherente y combativa en favor de los “Poseiros” y de los pueblos indígenas, actúa como “el brazo social” de la Prelatura de Sao Félix do Araguaia. Se configura como un referente actual para las Iglesias, parroquias y comunidades que se están olvidando de la dimensión social y caritativa de toda comunidad cristiana.

ANSA, se ocupa de economía solidaria, crédito popular solidario, fábrica de jugos de frutas, agroecología y medio ambiente, procesos socio ambientales, viveros Araguaia, salud popular, proyectos fontilles, porque antes había mucha lepra, pies y manos, fortalecimiento institucional y redes sociales. Servicio jurídico de calidad ofrecido por María Jose Souza, abogada reconocida.

Quiero resaltar otro punto común entre la prelatura Sao Félix do Araguaia y el Proyecto Hombres Nuevos. Los dos nos inspiramos en la belleza. Oh belleza siempre antigua y siempre nueva, qué tarde te conocí, qué tarde te amé, de San Agustín. Y al pobre no solo hay que saciarle el hambre de pan, sino el hambre de belleza, decía Antonio de Melo. Son una maravilla los murales de la liberación del P. Maximino Cerezo Barredo. Auténtica lectura bíblica, hecha con los ojos de los pobres, para celebrar la vida en una sociedad sin opresores ni oprimidos. Allí está Cristo en el rostro de los pobres, allí está María, mujer del pueblo y allí están los mártires de la caminhada.

Pedro, siempre estrenando el paradigma de Jesús, en su calidad de discípulo y seguidor radical. Lee y aplica la Palabra de Dios en clave de teología de la liberación, en el contexto de los nuevos signos de los tiempos y en el centro, sentado Jesús, rodeado de empobrecidos y excluidos.

En su paradigma evangelizador, humanizador, la fuerza profética, curativa y pastoral suplantó para siempre el imperativo jurídico, institucional. Nada ni nadie supera el anuncio liberador de JESUS: El REINO.

Pero no siempre las estructuras, leyes y modos de comparecer la Iglesia en el mundo, a lo largo de la historia, propician el Reino. Cuantas veces han sofocado auténticos dones carismáticos.

Pedro Casaldáliga, en cambio, ejerce de Pastor, entre médico, poeta y profeta, como guía espiritual, maestro de espíritu, santificador, animador, condiscípulo en la escuela del único Maestro interior, amigo de los pobres, y siempre provocador como los grandes profetas. Pedro no es un “iluminado”, sino desde la profunda experiencia de Dios intuye y anuncia, ahora y aquí, los designios de Dios.

Su paradigma encarna el Concilio Vaticano II: Los dones carismáticos deben ser aprobados por los que “presiden la Iglesia, a quienes compete especialmente no apagar el ESPÍRITU, sino probarlo todo y quedarse con “lo bueno”.

El perfil profético y carismático de Pedro Casaldáliga constituye un paradigma para otear, intuir y descubrir la huella de Dios en esta sociedad globalizada, empobrecida o satisfecha que a veces se olvida de Dios.

Me siento feliz, orgulloso y agradecido como agustino, de que nosotros los agustinos, a través del Vicariato agustiniano de la Consolación de Brasil, en este momento a través de Félix Valenzuela, José Saraiva e Ivo Cardeñoso, antes estuvieron otros.

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Pedro Casaldáliga con José Saraiva, Ivo Cardozo, Agustinos que cuidan de Pedro Casaldáliga con Félix Valenzuela

Primero, vinieron Paulo Gabriel y Valeriano a la escuela de Pedro Casaldáliga, seducidos por su testimonio vivo y pasión por Jesús, y por lo mismo, pasión por los pobres. Y ahora en la debilidad de la enfermedad, le demuestran y le dan cariño, entrega y solicitud samaritana.

También expreso mi gratitud y cariño a las personas de la comunidad que cuidan a Pedro. En primera fila Diolice, la mamá que cuida y cocina para Pedro y los cuidadores: Dilmar, Ijani, Josa, Reinaldo, Marusan.

La celebración terminó con la torta y el pastel de felicitación por los 91 años de Pedro. Pero Sandra, de la comunidad, celebraba también cumpleaños y siguiendo la tradición boliviana, le invité a morder la torta, en Brasil no se usa, la empujé y quedó embadurnada.

Todo terminó en una fiesta llena de alegría, júbilo y acción de gracias en torno a Pedro, hoy postrado, crucificado como Jesús, pero para nosotros, el icono, el referente, el símbolo que nos habla de la humanidad de Dios y la dignidad de los pobres.

 

Nicolás Castellanos Franco, osa